Te amaré hasta la muerte
- primiciacbp
- 15 jun 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 24 ago 2023
Sofía Vera González 6E

Era un día normal en la escuela, habían chicos y chicas riéndose y divirtiéndose en el salón antes de que sonara la campana para iniciar clases, en cambio, en el último puesto de la última fila, estaba Juliana, ella es una chica inteligente pero callada, muy tímida, se le dificulta socializar con las personas, todo el tiempo estaba sola y en el primer puesto de la primera fila, estaba Daniel, él es un chico extrovertido, muy bueno socializando con todos, tenía muchos amigos, en cualquier lugar que andaba no estaría solo. En el descanso Juliana se sentó en una banca, donde podía observar el sol, y de repente llegó Daniel, se sentó al lado de ella y le dijo
¿Qué haces aquí tan sola? –
Observando el sol –
¿Te recuerda a alguien en especial? - preguntó Daniel
No –
Ah, ¿quieres un… -
…Chicle?, no – dijo Juliana interrumpiéndolo
¿Cómo sabías… -
…Qué era un chicle?, tienes una caja de chicles, supuse que me ibas a ofrecer –
Sí – dijo Daniel
¿Y qué haces sola? – preguntó Daniel
Supongo que me gusta la soledad– dijo Juliana
Uy no, la soledad es fea, es mejor la compañía –
No sé qué se siento eso –
Pues ahora sí lo vas a sentir – dijo Daniel agarrándola de la mano.
Daniel la llevó por todo el colegio, estuvieron hablando, y así con el paso de los meses ya eran mejores amigos. Pero un día Daniel se alejó de la nada sin un porqué, dejaba de asistir a clases y no le respondía los mensajes a Juliana, en ese momento, ella volvió a sentir la soledad.
A veces me pregunto, ¿volveré a tener un amigo después de él?, no lo sé, es el único que he tenido a mis 16 años, ¿Tal vez tiene novia y dejó a su mejor amiga a un lado?, no, no creo – pensó Juliana
Pasaron dos semanas y por fin regresó Daniel a la escuela, ella quería una explicación, sobre todo, porque la dejaba sola tanto tiempo, entonces Juliana esperó hasta la salida de la escuela para hablar con Daniel, pero empezó a llover, así que saco su paraguas y se acercó a él
¿Qué te hice para que te alejarás? – Dijo Juliana
Nada, no eres tú... –
…Soy yo, ¡Típica frase!, ¡¿Qué te pasa?!, prometiste ser mi amigo en las buenas y en las malas ¡Y me dejas sola!, aún no me acostumbro a la soledad de nuevo, es difícil y es fea, ¿Tienes novia o qué?, ¡Daniel, yo te esperé todos los días en mi pupitre!, esperando a que vinieras, y cuando venías trataba de hablar y tú… ¡Y tú solo me evitabas!, te apuesto que ni siquiera tienes una explicación para esto y… -
De repente Daniel la abrazó, empezó a llorar y le dijo que se calmará,
Juliana, ya cálmate, yo también extrañe tu presencia -dijo él
¿Entonces?, ¿por qué lo hiciste? – Dijo Juliana con una lágrima en su ojo
¡Estoy enfermo! –
¡¿Por Dios?!, cualquiera se enferma – Dijo Juliana
No, no de cáncer –
Hubo un momento de silencio, ella no dijo nada y él tampoco, Juliana solo empezó a llorar desconsolada entonces Daniel la abrazó y le dijo
Solo me aleje para que no sufras cuando parta del mundo –
Hubiéramos pasado más tiempo juntos, hasta tu – dijo ella con un nudo en la garganta – muerte -
Perdón yo ya no sé qué más decir – Dijo Daniel
Solo no perdamos el tiempo, y disfrutemos lo poco que queda – Dijo Juliana
Y así fue, Juliana y Daniel empezaron a verse todos los días, salieron al parque, fueron a Corea del Sur, también visitaron Lisboa, y fueron al estadio de Santiago Bernabéu en Madrid, ya que Juliana y Daniel aman el Real Madrid, después montaron un avión, un helicóptero y también regresaron a la escuela, el lugar donde se había conocido.
Un día en el descanso de la escuela, Juliana y Daniel se sentaron en la banca al ver el sol.
¿Lo ves? -preguntó Daniel
¿El sol? - preguntó Juliana
Sí, cuando lo veas, simplemente recuérdame –
¿Por qué?, ¿Por qué el sol? – preguntó Juliana
Porque el sol es amarillo y el color amarillo para mí simboliza felicidad, también porque el sol es maravilloso, brillante y hermoso, como tú eres –
Ah, okey – Dijo Juliana
Llegó el día que nadie quería que llegará, el funeral de Daniel
Mira, Daniel me dijo que te entregará esto – Dijo la madre de Daniel entregando una carta a Juliana
Juliana, gracias por aparecer en mi vida, eres una de las mejores cosas que me han pasado o que me pasaron, eres alguien muy dulce, amable, carismática, divertida y hermosa, mi mejor amiga que tal vez un día sin pensarlo dos veces me enamoré, tal vez tengamos un mejor futuro en otra vida y te prometo que te haré feliz en ella, te pido que no llores por mí, yo cumplí mi parte, “cuidarte en tierra” ahora cumple la tuya, no sufrir por mi partida, recuerda que jamás estarás sola, solo mira el cielo, ahí estaré yo, siempre te protegeré y amaré, guárdame en ti, no me olvides porque sé que te falle, pero desde arriba no lo volveré a hacer, te amo tanto y perdón por nunca haberte expresado mis verdaderas intenciones hacia ti,
Con cariño Daniel
Yo jamás te olvidaré – dijo Juliana
Pasaron dos semanas Juliana volvió a estudiar, recién llegó al colegio se sentó en la banca, sacó la carta del bolsillo, la sostuvo en sus manos, empezó a llorar con ella y dijo:
Yo tampoco te dije lo que sentía –
fin



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